Prólogo:
Un día, hace ya mucho tiempo, nació una historia. Cuando escribí el 1º capítulo, no tenía claro nada más que, lo que estaba escribiendo en ese capítulo. Luego, la historia fue creciendo. Con espacios temporales muy grandes a veces entre capítulos. El último de esos espacios temporales de separación, lo cerramos hoy.
Fueron apareciendo personajes. Quizás demasiados al final. Pero aparecieron. Y bueno, no los voy a destruir después de haberlos parido. Eso es lo bueno de escribir por escribir, sin pretensiones, sabiendo que nunca me ganaré la vida con esto, y deba pensar lo que es más creible, o menos, o mejor para vender más, en este caso, que te lean más.
No creo que este blog sea de los que crean adicción. Ni que tenga grandes números en cuanto a visitantes y lectores. Y los que lo siguen, sin duda, me perdonarán esas licencias literarias.
Retomamos hoy, pues, el caminar de esta historia. Empezaremos por el principio, por el Capítulo I. Mientras avanzaré en su escritura. Os esperan de momento 27 capítulos de historias cruzadas. De amores y desamores. como denominador común, todos son gays. Después de muchos años, leyendo historias en dónde todos son heterosexuales, no pasa nada por escribir una historia dónde todos sean gays.
Espero que la disfrutéis. Que me digáis si os apetece, que personaje os gusta más. Y si algo en el capítulo que toque, os ha llegado al corazón.
Gracias de antemano.
Empezamos:
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Capítulo I
Arnau llegó tarde. La cafetería estaba llena y no vio a Iñaki. Este se levantó y le saludó con la mano. Estaba enfadado. Y no se preocupaba demasiado el disimularlo.
Arnau se acercó casi corriendo hasta su mesa. Le fue a dar un beso, pero Iñaki retiró la cara. Y al tocarle el brazo notó un respingo de rechazo. Cada vez parecía que todo iba peor.
Se sentó. Empezó a hablar como un descosido. Le solía dar buen resultado otras veces. Últimamente con Iñaki había tenido que utilizar sus estrategias de placaje con demasiada frecuencia. Las cosas no iban bien entre ellos.
No sabía a ciencia cierta cuando empezó a ir mal. Iñaki empezó a cambiar. ¿Sería cuando se fueron a vivir juntos? Se hizo muy posesivo. Ya no valían los acuerdos tácitos que tenían. Esos acuerdos que dejaba un margen de libertad a ambos. Que no implicaba ir a todos lados juntos, ni hacer en cada minuto del día las mismas cosas con la misma gente.
Poco a poco todo lo que Arnau hacía, le sentaba mal. Tenía un trabajo con un horario muy flexible, que a veces se debía alargar. Reuniones imprevistas, visitas a horas tardías que se alargaba aún más… Y antes, Iñaki lo entendía, y si tenían que cancelar alguna cita o plan, no había problema. Eso iba con el paquete de Arnau. Como contrapartida, le gustaba las posibilidades de relación que le daba Arnau. Su trabajo estaba relacionado con el mundo del Arte, del Cine, de la Literatura. Y a Iñaki le encantaba que Arnau le paseara entre esa gente que de no ser por él, nunca habría tenido acceso.
Arnau era un triunfador. Era muy joven para la relevancia que tenía en esos ambientes y en su empresa. Tenía a penas 23 años. Y era un chico muy atractivo. Incluso guapo. Y tenía un estilo al vestir muy moderno e innovador. Era uno de los que se podía decir, que no seguía la moda, sino que la creaba él. Muchos le copiaban sus combinaciones, sus complementos, sus peinados.
Iñaki también era un triunfador. Tenía 27 años, pero aparentaba todavía menos que Arnau. Tenía un expediente académico muy difícil de superar. Un economista que se habían rifado los mejores bancos. Atractivo no le faltaba tampoco.
Hacía una buena pareja.
Sonó el teléfono de Iñaki.
Miró la pantalla… era Mario.
Dudó si contestar…
No creo que este adicto a “Café para dos… un café para compartir”. te perdone esas licencias literarias… No nonono. Blogs hay millones y sobre temas gay muchisisimos… pero como este solo este…! Que me importa que no sea el blog mas popular del mundo… con la inmensa minoria selecta que aqui viene basta y sobra..! Tu adelante alquimista… mientras haya café, abrazos y besos para compartir todo sera mas bonito…! Total, apenas vamos en el Capítulo I.
Jajaja, estoy con Manu. Este blog es de lo mejorcito, hombreya! Por eso te di el premio, ¿o es que aún no te has enterado?
El relato me gusta. Quiero el capítulo siguiente, y el otro, y aún más… Qué me importa si es solo de gays o de heteros, lo que quiero es que la historia me deje intrigada, inquieta, alegre, compungida… Y eso lo haces muy bien, Alquimista.
Besos y abrazos desde mi montaña.
Quermos capítulo segundo ya.
¡YA!
manu, que haría yo sin tus palabras.
olwen, espero que lo consiga, que te sientas intrigada, alegre, que llores, que sienta preocupación. Muchas gracias por todo.
sísifo, ya llegó el capítulo II.
Recordad que, si os dejais besar y abrazar, todo será mucho más bonito.