¿Bailamos?
¿Juntos tú y yo?
Mirándonos a los ojos.
Sin palabras.
¿Bailamos?
¿Juntos tú y yo?
Mirándonos a los ojos.
Sin palabras.
Hace ya unos días, pude ir a un concierto de Luar na Lubre. Fue corto. Todos sus conciertos me resultan cortos. Eché de menos a su antigua vocalista… pero aún así…
Cierras los ojos, aunque estés rodeado de gente por todas partes, y sus melodías, sus violines, sus gaitas, hacen que te traslades a otro mundo… un mundo lleno de paz, de relax, de tranquilidad…
Déjate besar y abrazar, todo será mcho más bonito.
Valle, en un comentario del post anterior, propone como banda sonora esta canción:
So Far Away
So Far Away – Staind
Gracias Valle.
Hace mucho que no ponemos música…
Así me inspira para escribir el siguiente capítulo de nuestra historia.
Cecilia: un ramito de violetas.
Déjate besar y abrazar, todo será mucho más bonito.
Me he sentado en la silla. Es más cómodo que sentarse en el suelo. Y me he puesto en frente del ordenador. Es útil si se quiere utilizarlo. He abierto Word, lo que, me parece, significa que me voy a poner a escribir. Miento. Es evidente que ya estoy escribiendo.
Aunque algo no cuadra. Cuando se escribe, se supone que se quiere contar algo. Pero ahora mismo, no tengo nada que contar.
Podría imaginarme una historia. Una historia con unos personajes. Unos personajes que rían, que sufran, que amen. Podría hacer una pequeña historia para reír. O para llorar. Sentimientos. O sexo.
Sí, eso. Una de sexo. Seguro que eso gusta mucho al personal.
No. Mejor ambición. Un personaje egocéntrico. Un personaje que desde joven tenga una cierta inclinación a conseguir que todos los que están alrededor sólo le vean a él.
Ese tipo de personajes gusta. Y si le ponemos en un cuerpo bonito, con una cara bonita, con una posición económica cómoda, aburguesada, aficiones “very cool”, tendríamos a medio mundo aplaudiendo y mirando embobados. Ya sé, le ponemos además una cierta mirada de esas… como la de drácula, para que saque mejor la sangre a todos los que se crucen con él.
Y mejor todavía, juntemos en el mismo personaje, al ambicioso, y el sexo. Hemos hecho una combinación perfecta. Este chico, nuestro protagonista, es ambicioso, le gusta estar siempre por encima de los demás. Le gusta ser el protagonista. Si escribe le gusta ser el más leído. Si juega al tenis, le gusta mandar al contrario en bicicleta a casa. Si estudia, le gusta sacar matricula. Le gusta que le adulen. Le gusta tener muchos amigos, pero que no le digan que se equivoca. Amigos que le aplaudan, que se levanten para recibirle cuando entra en el bareto de la esquina. Y si folla, le gusta follar como el mejor. Tiene cuerpo para ello, y tiene cara para ello. Y tiene pollan para ello. Y culo también. Y eso sí, nadie, ni siquiera su sombra, es capaz de describirle con precisión. Nadie le conoce. Nadie. Ni él. De tanto fingir y mentir, ni él mismo sabe ya quien es. Ni mucho menos cómo es.
Tenemos que dar la replica a nuestro personaje principal.
Otro chico.
Mejor, varios chicos.
Varios chicos que sin saberlo en un principio compiten entre ellos. No se conocen siquiera. Saben apenas de su existencia. Pero tienen algo en común. Todos han quedado deslumbrados por el chico guapo y ambicioso. Todos han sentido un pequeño alfiler espoleando su corazón. Todos han pensado que, aún sabiendo y percibiendo que nuestro protagonista, en esta fase de su vida, hace girar todo alrededor de si mismo, creen ver debajo algo mucho mejor. Y todos creen, que serán ellos los que consigan traspasar la muralla… “abre la muralla… tum, tum…”
Es un argumento digno de una telenovela de las 4 de la tarde. Pasión, celos, lucha. Chicos guapos, porque eso sí, todos son guapos.
Y gana uno. El de la mirada triste. Se siente bien, aunque tuvo muchas dudas por el camino. Incluso casi se retiró de la carrera. Se siente enamorado. Siente que va a traspasar esa muralla… “ tum, tum, ¿quien es?… abre la muralla”. Porque de hecho, todavía no ha traspasado la muralla.
¡Qué bonita historia!
¡Real como la vida misma!
¡Real como cualquier telenovela brasileña!
Voy a preparar una Biblia, y la venderé a cualquier televisión. Y si es colombiana, mejor.
Ana Belén y Víctor Manuel – La Muralla
——
Déjate besar y abrazar, todo será más bonito.
¿Dónde está el paraiso?
¿Estará dentro de nosotros?
Luar na Lubre
Hay un paraíso
Déjate besar y abrazar, todo será más bonito.