… y olwen me dio un premio…

17 05 2009

Fue toda una sorpresa. No me lo esperaba.

olwen para cafe para dos

Este es un blog pequeño, un blog en el que escribo muy espaciado en el tiempo. Es un blog que no tiene apenas lectores. Es un blog donde escribo historias, y a veces algunos pensamientos desordenados, siempre con una taza de café humeante en la mano, y un cigarrillo, también humeante en la otra. Siempre pongo dos tazas: una para mí, y otra para el lector que en cada momento esté leyendo.

Y yo creía que apenas tenían interés las historias de café para dos.

Olwen piensa distinto. Y me ha dado un premio.

Yo lo recojo con gratitud y emoción. Espero que los nervios no hagan que me tropiece y me caiga en medio del escenario.

Parece ser que debo dar también unos premios.

Se lo daría a Olwen, aunque suene a conchaveo. Se lo daría por esas ganas de vivir, esa paz que casi siempre desprenden sus palabras.

Se lo daría a Adrián. Se fue. Pero es de esas personas que siempre están ahí, es una de esas personas que marcan a la gente que le conoció, y a la que no tuvimos ese placer. Me abrió la puerta a un mundo completamente desconocido. Un mundo que creía que no existía en el siglo XXI.

Se lo daría a chiquitín. Por esas historias que marcaron su vida, por tener valentía y salir adelante. Y por saber romper con todo, para intentar buscarse a sí mismo. Por ser tan bueno en lo suyo. Por ser un maestro.

Se lo daría, como no a Marc. Es uno de mis personajes. Para mí es como si fuera real. Como si mañana le fuera a ver y me dejara, mientras le doy el abrazo de saludo, y los cien besos de la abuela que le tocan, me dejara bromear con él y quitarle la gorra. He llorado con él, he pasado noches sin apenas dormir, por él, y ahora me tiene un poco preocupado por esa cabezonería de la que a veces hace gala. Tendré que aporrear el teclado para darle una colleja. Pero me ha enseñado tantas cosas, tantas…

Se lo daría a Iñaki. Iñaki el fuerte. Es otro de mis personajes preferidos. Cuando escribo sobre él, hay muchas cosas en su personaje que pongo de mí mismo. Por eso a veces le entiendo tan bien. Es orgulloso, como yo, es entregado, como creo que soy capaz de ser yo. Ama como pocos son capaces de hacerlo… yo creo que no podría llegar a ese extremo. Calla las cosas que le atormentan, para no preocupar a nadie. Pero como todos, estalla. Y cuando se estalla así, a veces no se elige el momento. Como yo. Me tiene preocupado también este personaje. No sé que hacer con él, no sé si abrazarle, si invitarle a un café, darle doscientos besos de abuela, colgarme de su cuello, o darle una patada.

Se lo daría también a Valle. Que difícil es encontrar amigos así. Que sean capaces de hacer el ridículo, solo para que sus amigos se arreglen. Iñaki y Marc, no saben lo que tienen… aunque a veces no acierte.

Se lo daría a canalla. Es impresionante los kilos de ternura que se disfrazan en su escritura dura, brusca. Una escritura que traspasa. Que no deja indiferente.  Sin él, a parte, no existiría café para dos. Me engañó como a un bobo. como diría aquél, a cada uno lo engañan como lo que es. Lo bonito que tiene este premio es que no se va a enterar nunca de que se lo doy.

Y se lo daría a Mafer. Mafer, está muy lejos. Con océanos de por medio. Me ha acompañado en momentos duros. Me ha querido, sin merecerlo. Y me ha enseñado muchas muchas cosas. Cuando pienso en alguno de los problemas de Marc, pienso en como los solucionó Mafer. Mafer también me ha enseñado muchas cosas. me ha enseñado como se superan dificultades que, si no nos tocan cerca, pensamos que son ficción.

Se lo daría a Néstor. También he llorado con él. También me ha dejado alguna noche sin dormir. Pero quizás, esa forma de amar que tiene, me llama la atención… me subyuga… me da envidia.

Se lo daría a Alex. El papo. No creía que había gente así. Y no creas que, a veces lo pongo en duda, y pienso que es un sueño, o que es un personaje de un libro que me estoy imaginando para escribirlo algún día. No podía imaginar antes de saber de él, que, hay gente buena, que hay gente que abraza a quien lo necesita, que acoge en su familia, en su seno a quien cree que se lo merece. Da igual los problemas que traiga. Da igual el dinero. Y todo con abrazos, con cariño, con entrega…

Todos estos premiados tiene algo en común. Son gentes fuertes, son personas que se entregan a la gente que quieren. Que superan dificultades. Que son valientes. Todas estas cualidades, las admiro. Quizás, porque yo no las tengo.

No voy a cumplir con la condición de ir a sus blogs y avisarles. Me daría vergüenza.

Olwen, Chiquitín, Iñaki, Marc, Valle, canalla, mafer, néstor, alex. No os olvidéis que, si os dejais besar y abrazar, todo será, mucho, mucho más bonito.





tatojimi… cambia.

6 03 2009

No os he hablado nunca de tatojimi.

Es un tío genial. :-P

Es… es como si fuera o fuese mi hermano gemelo.

Estos días, ha estado un poco perdido. Muchas cosas se le juntaron. Primero, en su trabajo, hubo cambios. Echaron a su compañera de trabajo, y ahora tiene mucho más tajo. Si antes tenía la oficina como una leonera, ahora además, la tiene con un león enjaulado: él mismo.

Y google, le vino a ayudar. Pensaron que necesitaba ayuda para que estuviera más tranquilo, y decidieron inhabilitar su cuenta. En esa inhabilitación, se incluye su mail, su blog, su reader… todos lso productos que utilizaba de google.

¿Vosotros sabéis por qué ha pasado esto? Porque él no lo sabe. Si alguien tiene información privilegiada, que la comparta con él.

tatojimi ha decidido, no sin mucho darle vueltas, empezar una nueva andadura. Ahora será tatojimmy. Es una ventaja, porque así, cuando conozca a alguien en persona, promunciarán el jimmy como siempre le ha gustado que se pronuncie… jimmy. Así no tendrá que explicar que, la doble “m” le parecía un rollo, y lo de la “y” ó “i” se hacía un lío, y por eso lo simplificó. Pero así acabo siendo para muchos “jimi”. Y así, tampoco le confundirán con un personaje de manga. :-P Él, que casi ni sabía qué era el manga…

Una parte de esta andadura, ya está en la red. Será… http://tatojimmy.blogspot.com/ . La otra parte de su andadura, será creada aquí, en wordpress. Próximamente.

No creáis que tiene muchas ganas. Pero tiene la esperanza de que le vayan apareciendo. Tampoco tiene muy claro cómo hacerlo. Porque recuperar todos los post, todos los relatos, las historias que tenía ya publicadas, las fotos… es un trabajo grande. Y eso, solo sería mirar atrás. Sin poder escribir nuevas bobadas, nuevas historias. Sin poder colgar fotos de sus archivos que todavía no habían salido a la luz. Ni videos. Ni canciones. Es un trabajo aburrido, además. Y eso yo lo sé. Que no tengo tantas cosas escritas, y todavía no he sido capaz de pasar todos los post del antiguo blog a éste.

Así que, sirvan estas palabras de su casi hermano gemelo, como bautizo…

Ahora que lo pienso… vamos a hacerlo a lo grande. Cerrad los ojos. Imaginaos hace unos años. ¿Cómo era ese concurso que presentaba Bertín Osborne? Sí… ese concurso en el que, chicos y chicas que cantaban genial, imitaban a sus ídolos… “Lluvia de estrellas”?? Imaginaos que tatojimi entra por esa puerta… con esa niebla artificial. Un redoble de tambor… más fuerte…. más… más…. Y Bertín, con su sonrisa de medio lado… anuncia a voz en grito a… “”tatojimmyyyyyyyyyyyyyyy”

Una salva de aplausos… plas, plas plas.

Déjate besar y abrazar… que todo, todo, será mucho más bonito.





Una canción… “So far Away”

22 02 2009

Valle, en un comentario del post anterior, propone como banda sonora esta canción:

So Far Away

So Far Away – Staind

Gracias Valle.





¿Todo será igual?

13 01 2009

No sabes cuando. Ni por qué. No sabes cuando conoces a alguien que te va a deparar. Cual va a ser la relación que vas a tener con él. Si seréis amigos, o sencillamente tomaréis un par de cafés a lo largo de un año.

 

Un día conoces a alguien. Empiezas a hablar. Empieza a hablar. Otro día, un día más. No está cerca en km. Pero está cerca de otras formas. Y sin querer, os convertís en amigos. Confidentes. Él es tu báculo. Tú eres su báculo.

 

Un día él decide irse lejos. Un poco de huida, un poco de aventura. Algo que si no lo hace, se quedará siempre con las ganas, con la duda. Y lo hace. Se va a vivir a otra ciudad, a otro país. Muchos nervios, mucho miedo.

 

Y desde el día que conoces su decisión, empiezas a echarle de menos. Todo se hace más difícil. Más distante. Él es el que se va, el que tiene que hacer y preparar muchas cosas. Él es el aventurero. Los que nos quedamos… pues ya está. Nos quedamos.

 

Nos quedamos a echar de menos. Nos quedamos sin poder cubrir el vacío. Y nos quedamos sin que nadie nos consuele. Él es el aventurero. Él tiene su aventura. Hay que alegrarse por su aventura. Alegrémonos pues. Deseemos que todo vaya bien. Alegrémonos.

 

Pero a mí, esta vez, me apetece estar triste por mí. Por una vez, no me apetece alegrarme por los demás. En la sombra, en la incomprensión, me apetece quedarme triste. Y echar de menos.

 

Luego, todo será igual, me dice. Parecerá que no ha pasado el tiempo, me cuenta. O no. O nada será igual. O quizás sí será igual… pero ¿igual a qué? ¿Igual a cuando? Porque hay muchos qué, y muchos cuandos.

 

Me apetece estar triste. Que otros se alegren por él.

 

 





… de blogs, de amigos…

24 07 2007

Siento envidia…

He dado hoy una vuelta por la blogsfera. Como un voyeur cualquiera. Siempre con mi sempiterno cigarrillo en mis labios. Siempre con esa cortina de humo que se levante delante de mi. Que me protege.

He llegado al blog de canalla. Y me he encontrado con un relato impresionante. Una historia. La historia de una amistad. Una amistad que empezó a través de un blog. O de dos. De sus blogs. Del blog de canalla y del blog de Absollut Ruben.

Amigos.
Amigos del alma.

Un sorbo. De café. Con un chorrito de leche.

La amistad es un concepto al que le doy vueltas, muchas vueltas. Ayer, o antes de ayer, o sencillamente el otro día, escribía sobre una amistad. Y hoy vuelvo al tema. Muchas veces empleamos ese concepto muy alegremente. Y en realidad, de amigos de verdad, no andamos sobrados ninguno. Amigo es alguien al que se quiere. La diferencia entre el querer de un amigo verdadero y el amor, es una delgada línea. Incluso diría que, alguna historia de amor se pierde en esa línea. Y eso se siente por muy pocas personas. Muy pocos nos apoyan de esa forma especial. Hoy, en otro blog, leí una frase que puede definirlo muy bien: “un amigo es el que te conoce por completo, y a pesar de ello, quiere seguir siendo tu amigo.”

Una calada. El humo sube. Forma otra vez una figura. Y sí, es la cara de él.

Hace unos días, ese amigo, hizo una reflexión. Buena reflexión. “parece que ya no necesitamos ocupar los silencios. Podemos estar juntos sin necesidad de hablar, sin que nos ahoguen los silencios. Parece que ya somos amigos” Y es que, si una buena charla, trascendente o gilipollas, con un amigo es uno de los mejores placeres que se puede tener, un silencio en la compañía de ese amigo, es algo insuperable.

Un suspiro pugna por salir de mi corazón. Lo consigue. Parece que se me ha ido el alma. Una calada. Un sorbo.

Rubén ha dejado su blog. Canalla le escribe echándole de menos. Un relato de amor… de amigo. Un breve repaso de su historia. Breve, sí. Solo un año. Pero intensa. Es una historia triste. Y no debería serlo. Dos blogs les unieron. Uno se cierra. Pero hace tiempo que, su relación, su cariño, traspasó los límites de la pantalla. No necesitan ya de ese medio. Pueden quererse, hablar, sonreír y llorar, sin necesidad del blog. No es un relato triste, rectifico. Es una historia llena de nostalgia. De cariño.

Un suspiro. Otro. Se escapa. Si se me escapa otro, me desintegraré.

Los amigos llegan no se sabe muy bien como. Creo que ninguno de ellos, se podría imaginar que un blog, les daría una relación de amistad tan intensa. Y a Rubén le ha dado también un amor. Nunca se sabe donde está la puerta abierta. Dónde está el camino.

Mierda. Una lágrima. Ya, lo que me hacía falta.  No tengo remedio. No me quedan suspiros, y hala, a darle con las lágrimas. Y eso que es una historia de personas que no conozco.

Apago el cigarrillo. Apuro el café. Voy a darme un paseo. Unas gafas de sol, me permitirán seguir pensando en historias bonitas como las de Canalla y Rubén. Ojalá  un día, alguien me escriba a mi algo tan bonito.

Déjate abrazar y besar, todo será más bonito.

Blogografía:

http://blogs.chueca.com/canallasp/
http://absollut.blogspot.com/
http://blogs.chueca.com/sweetsacrifice/





… de dolor y de compartir…

19 07 2007

Hoy puede ser un gran día.

Sí, un día en que, unos cuantos que yo me sé, decidan sacar ese dolor, esa desesperación que tienen dentro.

He parado un segundo en mi trabajo para escribir estas líneas. Es una buena excusa que me pongo a mi mismo para holgazanear unos minutos. Luego tocará correr, pero correremos con gusto. Esto último puede ser interpretado de múltiples formas. Pero no. No es de esa forma. ¡Que más quisiera!. ¡Y que fuera con ayuda externa!. Pero hoy no toca. Tampoco tocó ayer. Ni tampoco… mejor… dejamos esta disquisición.

Sentimientos. Exteriorizarlos. Ser fuertes.

Es un buen momento para dar una vuelta al café. Pero me conformaré con emitir alguna que otra voluta de humo. De mi cigarrillo.

La sociedad, en general, ve mal que los hombres exterioricemos nuestro dolor. Debemos ser fuertes. Alex. Amanuense. Yo mismo. Y alguno más que yo me sé. Parece que los demás deben beber de nuestra valentía. Nos cuesta exteriorizar nuestras emociones. Una sonrisa nos sirve de cortina de humo. Una sonrisa falsa. O un baile desenfrenado. O unos gin tonics de más. O lo que toque.

Pero llega un día. ¿Qué día? Ese. O aquél. Un día en que no nos podemos levantar porque nos duele el corazón. El alma. Los ojos nos escuecen de aguantar tanta lágrima. Y ese día, todo se derrumba. El vacío que el dolor nos ha producido en nuestras entrañas lo abarca todo. No sentimos nada dentro de nosotros. No somos nada.

Pensamos que, la gente que tenemos cerca, no necesariamente en lo físico, también en lo virtual, no podrán soportar vernos tristes. Vernos llorar. Pero muchas veces, los que nos quieren, lo que no soportan es que no confiemos en ellos para llorar, para desahogarnos.

Pensamos que, si son más jóvenes, no están preparados. Que, porque somos más mayores, no podemos defraudarles. Debemos ser duros. Y en general nos sorprenden, si llegamos a intentarlo. De la capacidad de cariño que tienen. De la visión tan acertada que también son capaces de aportar a cualquier situación. Y de lo bien que soportan sus hombros nuestra cabeza para llorar. Sus caricias reconfortan también. Porque si nos quieren, estarán.

Si somos nosotros más jóvenes, pensaremos que nos tildarán de bobos, o débiles. Que no nos entenderán. Que pensarán que son niñerías. Y también nos sorprenderán con su capacidad de empatizar. De meterse en nuestra piel. Porque nos quieren. Y eso hace que cualquier barrera que en un principio pueda existir, desaparezca.

Y si son de nuestra edad, da igual, tampoco confiaremos. Porque pensaremos, que… ¡para qué molestar! Que los amigos no están para eso. Y yo en cambio pienso que, los amigos somos mucho más felices si, a esos que queremos, les podemos ayudar aunque sea solo escuchando, o dejando que lloren en nuestro hombro.

Es un buen momento de nuevo para dejar que el humo suba, y suba… y suba.

Mis ojos lo sigue en su ascenso.
Veo como los hilillos que forman en un principio se hacen menos duros. Van formando una unidad con el aire. Se difuminan. Como el dolor cuando lo compartimos.
Muchas veces, esa fortaleza aparente, sólo es una muestra de debilidad.

Déjate besar y abrazar, que todo será más bonito.





Pañuelos…

2 07 2007
Refugiado como siempre tras mi cortina de humo, siempre con un café humeante, cortado con una gota de leche, sentado en mi butaca orejera, con mi mesita delante, con los pies apoyados en un taburete que algunos llaman pufffff, mi cabeza bulle, ebulle. Los puristas del lenguaje, me dirán que ebulle no existe como palabra en español. Pero me apetece usarla. Además, que narices, sabemos que quiero decir con ella. Decía, pues, que mi cabeza ebulle, casi humea más que mi cigarrillo.

Hoy podría hablar del Orgullo, como tenía pensado. O de los amigos que te fallan. O de cómo entender la amistad. O el amor. Incluso podía retomar la propuesta de campaña publicitaria sobre el uso del semen como crecepelo. O una erótica escena de sexo. O una recreación de aquella vez con aquél que era tan, tan, tan… y el bajón que me dio cuando sonó el despertador, y me di cuenta que todo fue un sueño.

Pero las cosas vienen cuando menos lo esperas. Y hoy el café, el refugio de mis pensamientos, me lleva por otros caminos.

No llevo buen año. Muchas desgracias ocurren a mi alrededor. Alguien cercano me dejó hace unos meses. De repente. Delante de mis ojos. Alguien cercano perdió también en accidente a su padre. De repente. Hoy, un amigo, con el que he pasado buenos y malos momentos, que hemos trabajado codo con codo, hemos reído, salido, bebido, me ha contado que, a su mujer, hoy, le han diagnosticado un cáncer.

Una buena calada. Un suspiro. Una vuelta al café. Un sorbo. Una lágrima.

Isabel. El otro día, hace una semana apenas tomé un café con ella. Hacía tiempo que no coincidíamos. Le tomamos el pelo a su marido, que llegó apresurado como siempre. Con su flequillo al aire. Compartimos unos momentos, escaseándome del trabajo un rato, de paso.

Hoy me la tengo que imaginar con un montón de tubos. Sedada. Unas pruebas este fin de semana, una complicación rápida, un diagnostico. Un año dando vueltas a un malestar en el pecho. ¿bronquitis? ¿aerosoles? ¿tos? Un año. Hoy, es cáncer. No operable. Los dos pulmones. El corazón no puede trabajar. La aorta apenas tiene sitio. ¿posibilidades? Ninguna. Si sale hoy, mañana… si la pueden desconectar… da igual. No se puede operar. No sé.

Una lágrima. Un sorbo de café. Un suspiro. Muchos recuerdos.

No siempre ha sido una relación buena. No es bueno idealizar las cosas. Pero ha habido buenos momentos. Muchos. No tiene un carácter fácil. ¿Qué más da ahora eso? No sé.

Me gustaría poder abrazar a Javi. Pero no es de abrazos. No es de besos. Es un macho. Duro, insensible. Para él, mariconadas las justas. Pero es de los pocos que ha puesto su mano en el fuego por mi. ¡Qué difícil es todo!

Una lágrima. Muchas lágrimas. Un sorbo de café. Un pañuelo. Una calada. Una cortina de humo. Siempre detrás.

Pero por mucho que duela, por muchas lágrimas, por muchos pañuelos que tengamos que usar, hay que seguir viviendo. Hay que seguir adelante. Hay que dejar atrás estas cosas. Hay que poner una sonrisa en nuestros labios, en nuestros ojos, en nuestro alma.

Un sorbito de café. Lo apuro. Una calada. ¿Una sonrisa? Mañana espero sea posible.

Déjate besar y abrazar… todo es más bonito.